AMOR EN SINTONIA DE RADIO

Esta es una historia de amor que se animó a trascender las fronteras de prohibido, de lo deseado y hasta los de la muerte.


Corrían los años 90, con el fervor que este tiempo trajo al mundo: la música, la vestimenta liberaba mentes y animaba a disfrutar del sexo y de la vida con menos prejuicios.

Violeta era una joven de unos 20 años, de una figura armoniosa y de buenas curvas, su cabello era lacio color miel al igual que sus ojos. De carácter firme pero de un trato amable, extrovertida y aun a su corta edad se desenvolvía como una mujer interesante de andar sensual

Eran momentos de reveldia, el despertar de la vida, del amor, del sexo y todo esto estaba presente en Violeta que para entonces trabajaba en un estudio contable, haciendo un trabajo monótono que por supuesto no coincidían con sus ganas locas de vivir una aventura cada dia.Lo único bueno de aquel trabajo, era lo poco que debía hacer y que su mejor amiga Andy estaba con ella, ambas habían entrado a trabajar a penas terminado el secundario. Con ella compartía casi todos los gustos, las ideas y por suerte la elección de la radio que escuchaban durante las tardes en el trabajo.

Había en particular un programa que no solo pasaba la mejor música a su entender, lentos y pop de los 80 y 90 en ingles, si no que era conducido por un locutor que llamaremos Juan que hacia volar la imaginación de las muchachas que atrapadas por su timbre de voz y su forma de hablar pasaban las dos horas que duraba el programa imaginándose a un hombre maduro, interesante y sexy detrás del micrófono de la 105.3MG. La curiosidad era mucha, y llegaría el momento de poder saciarla.

Un día que había comenzado como cualquier otro, sin promesas de algo fuera de lo común, daría el zarpazo en la vida de Violeta. Una vez más sintonizaron la 105.3 y al terminar el lento del grupo One “murmullo descuidado “el sensual locutor anunciaba un nuevo concurso, era un viaje con todo pago a Brasil para dos personas, solo había que responder como se llamaba el siguiente tema. La respuesta fue sencilla “con o sin ti” de U2, ahora quedaba completar los datos en un sobre y enviarlas por correo o mejor aun llevarlas personalmente a la radio…

Así fue como las amigas salieron del trabajo y decidieron llevar todas las cartas a la radio y al fin conocer también al intrigante locutor que las tenia cautivadas con su voz y sus comentarios inteligentes durante dos horas cada día y a Violeta algunas horas más…

Ambas retocaron su maquillage, sus peinados y por si esto fuera poco reforzaron el perfume y pronunciaron sus escotes. Solo unas cuadras las separaban de la radio por esa razón casi sin darse cuenta llegaron al lugar y mas allá de que ambas tenían mariposas en el estomago provocadas por la ansiedad y la curiosidad Violeta tuvo que respirar profundo para evitar temblar al entrar al lugar. Fueron atendidas por un muchacho que pronto flecho a Andy, lo único que no compartía con su amiga, era el gusto por los hombres.

Fueron invitadas a pasar y debido a la insistencia de las muchachitas, pudieron pasar hasta el estudio donde se encontraba el enigmático Juan hablando de la posible visita de Erasure al país para el mes de septiembre.

Violeta no podía creer que ese hombre era todo lo que sus fantasías habían ideado, varonil con un porte seguro de apariencia recia pero no hostil, morocho de ojos intensos, de cabello prolijo, un metro noventa y cuerpo marcado por los ejercicios que le gustaba practicar a diario al salir de la radio. La mirada de la joven mujer se clavo en este hombre que provocaba en ella sensaciones extrañas casi desconocidas hasta ese momento. Juan que estaba muy ocupado en su labor, no reparo ni un instante en Violeta, provocando una desilusión comparable con el abandono del primer amor.

Asi fue como luego de dejar las cartas emprendieron camino a casa, quedaba un poco más de una hora de viaje para llegar a sus hogares, Andy que había quedado impactada con el muchacho que hacía de operador en la emisora no dejaba de hablar de la invitación a salir que este le había hecho, en cambio Violeta sentía que algo de la magia diaria se había terminado, el protagonista de su novela radial no había reparado en ella y con eso la fantasía con aquel misterioso hombre había finalizado.

Andy comenzó un romance con el operador de la 105.3 y eso hacía que cada tanto Violeta la acompañara a la radio y en vano mirara y suspirada por Juan que nunca cambio la actitud distante hacia ella, aunque esto solo sería una postura.

Así pasaron los días y el romance platónico que la cabecita de Violeta había ideado se esfumaba lentamente. De repente algo cambio…

Era un día mas, un jueves de esos que solo se diferenciaban del resto porque era día de facultad .De repente un llamado de la portería le anunciaba a Violeta que alguien la buscaba, y aunque ella aun no lo sabía el comienzo del amor la esperaba en el palier de su trabajo.

Controlando la ansiedad la muchacha bajo presurosa y allí estaba el galante caballero que había llegado a rescatarla de su abrumadora vida rutinaria. Juan la esperaba con un pequeño ramo de flores, había logrado salir un rato antes de la radio para poder estar en el estudio contable antes de que Violeta se retirara.

La muchacha no podía salir de su asombro que se había mezclado con una exultante alegría que trataba de disimular para demostrar aun su enorme interés y las ganas reprimidas de besarlo apasionadamante. Lo primero que pensó es que en realidad venia en busca de Andy y que las flores se las había el operador de la radio para reparar una pelea…pero para su sorpresa Juan le sonrió y le dijo que venía a buscarla ella para tomar un café!

Violeta le pidió que la esperara y guardando sus cosas en la cartera le conto como pudo a su amiga que el hombre de sus sueños estaba esperándola para salir, mientras se miraba al espejo y trataba de arreglarse el cabello su amiga el confirmaba que ella lo sabía porque había sido cómplice de esta sorpresa. Despidiéndose de su amiga y pidiéndole el deseo de buena suerte se retiro Violeta al encuentro de Juan, su Juan…

Ambos estaban ansiosos, y deseosos de llegar algún bar cualquiera, donde poder sentarse y tal vez relajarse para disfrutar de un café y una charla. Violeta que asa altura de la situación sabía que no era la única nerviosa fue la que comenzó con las preguntas. La más importante de las respuestas es la que dejo completamente enamorada a la joven, la que le confirmaba que este hombre de porte duro y mirada intensa había muerto por ella desde el primer día que la vio, aquella tarde en la radio dejando cartas para un concurso.

Por más que lo intentaba Violeta no podía hablar con serenidad, este hombre de tan solo 33 años tenía la experiencia suficiente para que la muchacha se sintiera embriagada por cada palabra, por cada gesto Hablaron mucho cada uno de su vida, él hombre tenía una vida más complicada que la joven que tan solo tenía 20 años. Juan estaba casado y con 2 hijas, y aunque el matrimonio tenía grandes problemas aun no estaban separados. Eso no era un impedimento para la muchacha que ya había caído en la redes de seducción de Juan. Ella le conto que aun vivía con sus padres, que no verían con buenos ojos esta relación, y que además de trabajar estudiaba abogacía. Él la miraba atrapado por su frescura y por esa belleza propia de la juventud. Así pasaron las horas y la pasión se hizo esperar…

Con los días las ganas y el deseo fue creciendo, por algunos días la única compañía para Violeta fue la voz de Juan que aunque no la nombraba, ella sabía que sus palabras le susurraban al oído todo lo que deseaba escuchar.

El día de un nuevo encuentro llego, y si bien ambos sabían y querían que la pasión los encontrara a ambos exhaustos en la misma cama, prefirieron acordar una cita inocente en un cine. Pero la película podía esperar, el amor no…

Como si un huracán los hubiera arrastrado, llegaron a un lugar donde la intimidad se apodero de sus cuerpos, sus mentes y de sus almas. Él tenía la experiencia, ella las ganas de aprender del placer nuevo. Así el juego erótico y la pasión duraron toda una noche.

Esta relación creció en amor, pero también en complicaciones. Había mucha gente en contra, los padres de Violeta no estaba de acuerdo dado la diferencia de edad y de formas de vida. Por otro lado la relación de Juan con su mujer habría grietas que no podrían cerrarse sobre todo entre él y sus hijas.

Trataron de ser indiferentes al mundo, dejaron que el amor creciera y el sexo se transformara en su alimento. Pero los reclamos también comenzaron a crecer, las dudas, los reproches y los celos. La situación comenzó a ser dolorosa sobre todo para Violeta que debía aceptar la vida llena de complicaciones que Juan quería compartir con ella.

Así llego la primera separación que duraría algo así como 6 meses, por el bien de ambos...al menos eso creyeron.La verdad es que ninguno de los dos podía vivir sin el otro, Violeta ya no quería escuchar a solas la radio y el locutor de la 105.3 había decidido dejar de comunicar su amor atreves de alguna melodía y jugarse porque lo que él entendía era la mujer de su vida.

La relación duro varios años, entre los vaivenes de la pasión y las mentiras que intentaban ocultar los inconvenientes que Juan tenia para poder llevarla adelante, su ex mujer, para ese entonces y sus hijas habían decidido no darle tregua llenándolo de reclamos y desprecio. Para la joven tampoco era sencillo lidiar con los reproches de sus padres que desde un comienzo no estaban de acuerdo con esta relación.

Junto con las complicaciones que Violeta ya conocía, se sumo la del crecimiento profesional del joven locutor que fue convocado para hacer cosas más importantes aun, algunos de estos trabajos más destacados implicaban que viajara por el mundo. Aunque se intento no se logro proteger al amor, y por esa razón la separación definitiva apareció y una relación de algunos años de amor y loca pasión terminaba con un -ADIOS!

Muchas fueron las lagrimas, muchos los intentos por llamar pero la decisión estaba tomada y ambos sabían que separados se harían menos daño. Cada vez que sonaba “con o sin ti” de U2 ambos sabían que el tema sonaba para ellos.

Con el recuerdo el gran amor latente, ambos siguieron por sus caminos. Juan convirtiéndose en un locutor muy famoso con algunas intervenciones televisivas y la joven Violeta siguió la facultad se recibió de abogada y en busca de un nuevo amor, encontró una familia. Ella nunca oculto a quien compartía su vida, que este hombre presente en muchos programas de televisión había sido su gran amor.

Un día camino a su trabajo Violeta que ya se había transformado en una mujer madura de 35 años fue sorprendida por un hombre que lucia unas incipientes canas y vestía con el mismo buen gusto que 10 años atrás, estaba algo demacrado como cansado pensó ella. Tomaron un café charlaron de la vida, la mujer que estaba casada mostro fotos de su hermosa hija y a pesar de que la charla quería tomar el rumbo de la amistad, se filtraron los recuerdos, las preguntas, las suposiciones. Él conto mucho de su vida laboral y poco de su vida personal como tratando de ocultarle y tal vez así protegerla del dolor de una muerte anunciada. El café se termino y una vez más llego la despedida que esta vez llevaba consigo la nostalgia y el cariño de un amor que no fue.

Juan padecía una enfermedad terminal y Violeta se entero por una revista de actualidad, ella lloro a sola y más allá que su corazón quería acompañarlo sabía que lo mejor era quedarse en su casa con la familia que había deseado tanto formar.

Algunos meses pasaron dese aquel encuentro, cuando se conoció la dolorosa noticia del fallecimiento de un famoso locutor y dicho por sus amigos una excelente persona. Varios días pasaron hasta que Violeta pudo asumir esta dura realidad, la partida de un ser que había sido muy importante en su vida. A la distancia lo despidió, y en silencio y de a tirones procuro sacarlo de su corazón.

Un día sin imaginarlo Violeta recibiría un mail de unas de las hijas de Juan con un título que decía, “esto debes tenerlo vos”…era un reenvió desde la casilla de correo de Juan que comenzaba con un –No puedo creer que hoy te encontré y las emociones que pudiste mover en mí, me di cuenta la mujer que deje ir….era un mail incompleto, que sin duda Juan no se animo a terminar. Que hubiera pasado si lo hacía? Esa duda acompañaría siempre a la mujer que aun hoy cuando escucha “con o sin ti” de U2 sabe que ese hombre que le abrió los ojos al amor, la escucha con ella.

Pero la pregunta de que hubiera hecho ella si recibía ese correo confesándole su amor?, esa no se animo a formulársela nunca.

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Ismael Serrano

Amo tanto,tanto la vida… que de ti me enamore, y de tanto amarte puede que no te ame bien

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