EL AMOR DE LA MANO DE UN ANGEL

Nachito era un niño de 12 años, con cara angelical, sus ojos celeste y su cabello color trigo hacían que nunca pasara desapercibido, alto para su edad, muy extrovertido e inquieto, lo que molestaba a su hermana mayor que transitaba la adolescencia.

Vicky tenía una mejor amiga llamada Clara, una muchacha linda con un cuerpo torneado por el deporte, con la que compartía todo inclusive las interrupciones del molesto hermanito. Ellas salían a todos lados juntas y se confiaban hasta el más íntimo secreto, ambas habían terminado hacia más de un año la secundaria y con 20 años ambas eran unas muchachas muy atractivas y con toda la luz que se tiene a esa edad. Estudiar y practicar su deporte favorito el hockey, era lo más importante, eso sin contar lo que les gustaba seducir casi como un juego a veces fuera de control.

Nacho practiba rugby en el mismo club que las 2 amigas por lo que en muchas oportunidades compartían viajes, eventos. La amistad se vio interrumpida porque la familia de Vicky viajo por razones laborales a Los Estados Unidos de América, las amigas se comunicaban todas las semanas, se contaban sus cosas, sus amores y se enviaban fotos. En algunas fotos también estaba Nachito, así lo llamaba Clara, el muchacho iba creciendo y poniéndose cada vez más lindo.

Los años pasaron y las muchachas convertidas en mujeres jóvenes, se volvieron a encontrar, la familia de Vicky había vuelto al país para quedarse. Ambas habían cumplido 26 años sin haber conocido el amor, habían logrado divertirse mucho jugando a enamorarse. El sábado 18 de febrero cumplía 18 años Nacho y Clara como amiga de la familia estaba invitada, desde el regreso al país la muchacha no se había cruzado con el pequeño hermano de su mejor amiga.

Llego el sábado a la noche y la reunión comenzó con un brindis, y el famoso feliz cumpleaños!.Apenas se asomo Nacho, los ojos de Clara no pudieron despegarse del muchacho que había crecido y con él su belleza y su sensualidad, había dejado de ser aquel niño molesto para empezar a convertirse en un hombre deseable. El muchacho se dirigió hacia la amiga de su hermana y con una voz más grave que la que tenía a los 12 años la saludo y estrechándola en sus brazos le agradeció la presencia. La muchacha no podía salir del asombro que le había causado ver a Nachito con ojos de mujer sin poder evitarlo. El rugby le había forjado unos brazos fuertes y unas piernas torneadas, su espalda tentaba el abrazo y su cara angelical conservaba la frescura con un toque varonil que se daba por una barba rasurada 2 días atrás.

Clara no se animo a comentarle a Vicky lo que cambiado y deseable que estaba su pequeño hermano, la joven lucho con su pensamiento, pero este se fue tranformando en un deseo difícil de controlar. Sé cruzaban casi a diario con el muchacho, dado que las amigas estaban terminando la misma carrera y se juntaban a estudiaren los momentos que Nacho estaba en la casa Clara difícilmente podía concentrarse, si poder compartir esta sensación con su amiga de toda la vida. Así comenzó casi sin darse cuenta un juego de seducción secreto y peligroso entre ambos.

Un día de esos en los que se juntarían las amigas a estudiar, Clara llego y solo estaba Nacho para recibirla, dado que Vicky había salido repentinamente. La muchacha tenia la confianza como para quedarse a esperar a su amiga, pero esta situación la había puesto algo ansiosa sin poderlo manejar. Nacho se acerco y ambos se sentaron en el sillón del living como lo harían 2 viejos amigos para hablar de las cosas que habían pasado todos estos años. Sin pensarlo ambos estaban tan cerca que Clara temía que el joven percibiera como se aceleraba su corazón con un simple roce de su cuerpo, así fue como primero un roce, luego un toque más certero hizo que explotara el deseo y ambos se fundieran en un beso apasionado, que siguió con caricias con algunos susurros que sugerían llevar el acto al más pleno disfrute sexual. Con dificultad notoria la muchacha dio un corte abrupto a la secuencia de besos y caricias, porque entendía que era una situación embarazosa, que alguien podía llegar, que su amiga la mataría…así fue como tomo sus cosas y sin saludar salió presurosa de la casa, dejando al muchacho desconcertado y abrumado por la situación.

Clara llego a su casa y no podía dejar de pensar en Nacho había sucumbido al abrazo y a las caricias de un joven al que conocía desde que tenía pañales, pero como explicarle a su cabeza o tal vez a su corazón que este muchachito a pasos de ser un hombre la había seducido de tal manera que por algún tiempo y con excusas variadas no volvió a la casa de su mejor amiga. Había sucumbido al abrazo y a las caricias de un joven al que conocía desde que tenía pañales, pero como explicarle a su cabeza o tal vez a su corazón que este muchachito a pasos de ser un hombre la había seducido de tal manera que por algún tiempo y con excusas variadas no volvió a la casa de su mejor amiga.

Paso el tiempo y aunque Vicky trataba de indagar, su amiga jamás le conto que casi le roba el corazón su hermano menor. El muchacho tampoco conto que su deseo tenia nombre y este era el de la mejor amiga de su hermana.

Clara fue nombrada ayudante de cátedra, la misma a la que asistiría Nacho. Se veían a diario y la muchacha hacia un gran esfuerzo por acercarse, el temor del deseo estaba latente.

Un día al finalizar la clase y con una lluvia torrencial, la joven salía y sin tener paraguas mojarse era su única opción, pero antes de llegar a la parada del bus un auto conocido para ella estaña estacionado y esperándola. Ella se acerco y supo en ese mismo momento que nada podría hacer contra la tentación de sentir ese cuerpo sobre el suyo …así fue como sin mediar palabras el sexo se hizo presente y los vidrios empañados del auto fueron la postal del deseo consumado.

Así comenzaron los encuentros en secreto, Clara estaba segura que su amiga no vería con buenos ojos esta relación, mas allá que aquella brecha generacional, también era una real complicación. Pero todo esto no pudo con la pasión, hasta que un día dejados llevar por el deseo fueron descubiertos en un cuarto de la facultadla muchacha fue retirada de su puesto de ayudante y los rumores llegaron hasta los oídos de Vicky que no pudo entender porque eso había sido un secreto, y como podía su mejor amiga ver con ojos de deseo a Nachito…

Clara se mudo a otra ciudad y nunca más se volvió a encontrar con el hermano de la que había sido su mejor amiga. La mucha conoció a un buen hombre y se caso

Un día haciendo un trámite por el centro de la ciudad se encontró de repente con Nacho que cuando la vio no pudo ocultar su grata sorpresa. Cursando los 30 años se había convertido en un hombre apuesto, interesante y tan sensual como la última vez que lo había visto, hacía de esto casi 10 años. Se sentaron a tomar un café y hablaron de todo un poco, de Vicky casada y con una hija, de sus padres ambos viviendo en un campo de la familia, y lo notorio fue que ninguno de los 2 se esforzó por hablar de sus vidas, sólo comentaron algo de sus actuales parejas. La atracción está intacta, mas allá que los años habían pasado Clara seguía siendo la misma mujer sexy e interesante que había seducido y encantado al muchacho desde la infancia, aunque algunos años después lo había descubierto. Rozaron sus manos, acariciaron sus rostros, el deseo no se hizo esperar y casi sin pensar en lo que podía pasar, sé besaron apasionadamente.

Eran las 12 del medio día, un horario complicado para seguir lo empezado en algún lugar más intimo, ambos acordaron mejor programar un encuentro con más tiempo y así fue como el placer tuvo día y horario, sería el día viernes a las 20hs,horario en que ambos dejaban de trabajar y por razones diferentes sus parejas se encontraban ocupadas.

Llego el día viernes y Clara no podía dejar de pensar en aquel encuentro que seguramente sería explosivo, y seguramente peligroso al menos para ella, pero no por la infidelidad, si no por lo que sentiría después alejándose una vez mas de aquel joven que podía con su voluntad.

Así fue como al llegar las 8 de la noche la mujer decidió quedarse en su casa, no volver a probar de aquel bocado prohibido y quedarse con la duda de que tan bueno hubiera sido 10 años después volver hacer el amor con el joven que le hacía perder la razón.

El muchacho espero casi una hora, presintiendo que una vez más se quedaría con el vacio y la ausencia producto del miedo que causa animarse a una relación poco convencional.

Cuando gana la mediocridad emocional , solo hay lugar para una rutina abrumadora que en algún momento hace extrañar el vértigo de alguna relación prohibida.

fin

CUANDO LA RISA DUELE

Elina era una joven de unos 28 años de un aspecto gris, muy delgada de ojos algo hundidos y mirada triste .Su cabello era lacio de color castaño y con signos de no tener los cuidados necesarios para brillar, siempre recogido daba un aspecto de mujer mayor, esa imagen la completaban los lentes que permanentemente debía usar y la ropa que siempre era de colores oscuros y diseños poco femeninos.

Su carácter acompañaba a su imagen, era introvertida le gustaban muy poco las reuniones , siempre prefería estar sola tal era su poca integración que en la oficina donde hacía 9 años trabajaba, ni sus compañeros ni sus superiores conocían algún detalle de su vida, salvo los que figuraban en el legajo.

Permanecía las seis horas de trabajo encerrada en su oficina, solo salía para almorzar y nunca compartía ese tiempo con alguien, comía sola lo que su madre le preparaba. No eran platos muy elaborados, como si el sabor tampoco fuera parte de su vida.

Elina vivía con su madre, una mujer mayor que repartía su tiempo entre su hija, 5 gatos y el culto devoto a los santos. Tenía, imágenes, estampas a las que les rezaba todo el tiempo. La muchacha no compartía ni el amor por los gatos, ni la devoción por los santos. La mujer de un carácter firme, siempre había desvalorizado a su hija, nada de lo que ella hacía era motivo de felicitaciones. Durante la niñez y cuando aún vivía su padre, Lina era una pequeña feliz, esa felicidad se fue apagando al fallecer don Carlos y su madre doña Flora tocada por la depresión comenzó hacer de la vida de la pequeña un verdadero calvario.

No aprobaba a sus amigos, muchos menos a cualquiera que intentara acercarse con alguna otra intención, no había actividades recreativas fuera del colegio, por esa razón la vida social de Elina estaba compuesta por sus compañeros de primaria, los que se burlaban de su aspecto, sus maestros y su madre. Así creció la muchacha solitaria, triste y con muchas dudas sobre la vida.

Llegó la adolescencia junto a la revolución hormonal y la rigidez máxima de su madre que no permitía que la joven se convirtiera lentamente en mujer teniendo una vida normal como casi todas las muchachas de su edad. Solo una amiga tenia, una joven de personalidad amable de nombre Sol, que sentía que Elina era un alma solitaria que necesitaba ayuda, allí estuvo ella para ser su amiga y su pilar… aunque no pudo estar aquel día.

Así transcurrió la adolescencia de una muchacha marchita con tan solo 21 años, su corazón quizo conocer el amor, pero sus temores no se lo permitieron y la poca atención que ponían los muchachos sobre ella ayudaron a que el único sentimiento parecido, fuera el que veía en las telenovelas.

Había aprendido caligrafía y mecanografía, lo que la ayudó a encontrar un trabajo de secretaria en un estudio contable, se sentía bien haciendo su labor sobre todo porque estaba sola. Con el dinero que ganaba compraba telas y hacia vestidos. Algunos no llegaron a ser usados, dado que Elina tenía pocas invitaciones para poder lucirlos.

El estudio contable fue creciendo y con eso la cantidad de gente que trabajaba en el. Los años fueron pasando y Elina siguió haciendo siempre las mismas tareas y sentada en el mismo lugar, salvo que esta vez rodeada de compañeros. Ella sentía que la observaban y que hablaban en secreto, escuchaba risas burlonas, las que la joven prefería ignorar.

Era notorio que la muchacha se sentía atraída por uno de sus compañeros, pero él sólo reparaba en ella cuando se unía a las burlas de las otras tres integrantes del grupo laboral.

Los compañeros de Elina se enteraron que en unos días ella cumpliría años, 29 grises años. Como la crueldad puede no tiene límites, decidieron hacerle una broma.

La chica se mantenía alejada de cualquier reunión por lo que se fueron acercando sigilosamente, como un depredador se acerca a su presa indefensa, la intención era obtener algo de confianza y aunque Elina se resistió en un principio fue cayendo en la telaraña de mentiras que habían tejido minuciosamente sus compañeros de trabajo.

Dos compañeras planificaron todo: una vez cerca se hicieron las amigas, la invitaron a una fiesta que se haría con motivo de su cumpleaños, donde ella solo tenía que preparar una rica torta y vestirse bella para la ocasión. Insitandola a verse bien dado que el galan de la oficina asistiría a su festejo.

Elina dudo, pero a su vez quizo probar relacionarse. Invitó a Sol, su amiga de la infancia. A la muchacha también le sonó sospechosa tanta amabilidad e interés repentino, pero al ver a Elina tan entusiasmada procuró no tirar por la borda su ilusión. Sol no podría asistir a la reunión, pero prometió a su amiga estar con ella y ayudarla con la torta y con lo que fuera necesario.

Llegó el día del cumpleaños, aquel jueves 12 de noviembre comenzó con gran emoción para Elina. En la oficina todos esperaban expectantes la noche, donde con un grado de maldad importante habían organizado dejar plantada a la muchacha cuyo único error había sido creer, vestida y con la torta en las manos.

Al llegar todos la saludaron y por primera vez se le conoció la sonrisa a la muchacha gris. Le dieron un planito con los datos de donde la pasarían a buscar para festejar su cumpleaños, dado que en su casa no era posible porque su madre no estaba de acuerdo.

El día pasó rápidamente y Elina corrió a su casa para comenzar con la preparación de la torta. Había comprado todo, no faltaba nada, ni la crema, ni las frutillas ni el oporto que humedecería el bizcochuelo. Buscó en su placard y no podía decidirse por algún vestido, por suerte allí estaba Sol que la ayudo a elegir.

Así fue como con todo listo, torta envuelta y vestida con su mejor prenda la muchacha se despidió de su amiga y como pudo… de su madre. Partió hacia la esquina de Moldes y Piñeda, el encuentro estaba pactado para las 21hs.

Allí estaba ella con su vestido nuevo, su torta de crema y frutillas. Un millón de ansias y expectativas. El tiempo en su reloj pasaba presuroso y nadie llegaba a su encuentro. Cuando estaba a punto de irse estacionó un auto y desde adentro escuchó risas y voces que le eran demasiado conocidas. Elina intentó acercarse y el auto partió acelerando. Dejando atrás a la chica que miraba con desconcierto y angustia como se alejaban las personas que sin motivo alguno habían querido que sintiera el vacio y el desprecio gratuito de un grupo de jóvenes salvajemente idiotas.

Elina llego a su casa y estaba tan aturdida que no podía llorar… con los ojos desencajados y las manos temblorosas apoyó la torta en la mesada de la cocina. Su madre escuchó ruidos, se levantó y al ver a su hija en la cocina confirmó lo que ya suponía: había sido todo una broma. ¡¿Por qué nadie podía quererla?! Pensó y la dejó sola.

La muchacha estaba como perdida, hipnotizada por la tragedia. Se dirigió al pequeño vivero que su madre tenía en el fondo de su casa, de allí retito un frasco al que miró varias veces. La etiqueta decía “Hortal”, veneno para hormigas al que decidió sumarle algo de veneno para ratas que su madre guardaba en el aparador de los artículos de limpieza. Con mucho cuidado cargo en una jeringa ambos productos e inyectó una y otra vez la torta asegurándose que no solo el oporto la mantuvieran húmeda.

La mañana del viernes 13 todo parecía estar bien en la oficina, Elina se aseguró de llegar temprano, de ser la primera y preparar el café y cortar la torta que convidaría a todos aquellos que la noche anterior habían decido burlarse de ella.

Así fue como al llegar todos y con miradas complice pidieron disculpas e inventaron excusas imposibles de creer para la inasistencia de la cita de la noche anterior. Motivados por la culpa todos decidieron probar la torta y aunque tenía sabor extraño, nadie comentó nada... comieron cada miga de esa fatal torta, mientras la muchacha esperaba en su escritorio ver como se retorcerían los cuerpos en minutos mas.

Elina puso música y nadie pudo escuchar los quejidos de los tres compañeros que vomitaban y pedían por favor, pero la muchacha que parecía disfrutar de la situación, solo se paró, abrió la puerta de la oficina y pasando por uno de los cuerpos ya desvanecido se despidió y la cerró.

Nunca mas se supo de la “envenenadora de la oficina”, así la llamaron los títulos de los diarios que daban la noticia al día siguiente de la muerte trágica de 3 jovenes en un estudio contable.

AMOR EN SINTONIA DE RADIO

Esta es una historia de amor que se animó a trascender las fronteras de prohibido, de lo deseado y hasta los de la muerte.


Corrían los años 90, con el fervor que este tiempo trajo al mundo: la música, la vestimenta liberaba mentes y animaba a disfrutar del sexo y de la vida con menos prejuicios.

Violeta era una joven de unos 20 años, de una figura armoniosa y de buenas curvas, su cabello era lacio color miel al igual que sus ojos. De carácter firme pero de un trato amable, extrovertida y aun a su corta edad se desenvolvía como una mujer interesante de andar sensual

Eran momentos de reveldia, el despertar de la vida, del amor, del sexo y todo esto estaba presente en Violeta que para entonces trabajaba en un estudio contable, haciendo un trabajo monótono que por supuesto no coincidían con sus ganas locas de vivir una aventura cada dia.Lo único bueno de aquel trabajo, era lo poco que debía hacer y que su mejor amiga Andy estaba con ella, ambas habían entrado a trabajar a penas terminado el secundario. Con ella compartía casi todos los gustos, las ideas y por suerte la elección de la radio que escuchaban durante las tardes en el trabajo.

Había en particular un programa que no solo pasaba la mejor música a su entender, lentos y pop de los 80 y 90 en ingles, si no que era conducido por un locutor que llamaremos Juan que hacia volar la imaginación de las muchachas que atrapadas por su timbre de voz y su forma de hablar pasaban las dos horas que duraba el programa imaginándose a un hombre maduro, interesante y sexy detrás del micrófono de la 105.3MG. La curiosidad era mucha, y llegaría el momento de poder saciarla.

Un día que había comenzado como cualquier otro, sin promesas de algo fuera de lo común, daría el zarpazo en la vida de Violeta. Una vez más sintonizaron la 105.3 y al terminar el lento del grupo One “murmullo descuidado “el sensual locutor anunciaba un nuevo concurso, era un viaje con todo pago a Brasil para dos personas, solo había que responder como se llamaba el siguiente tema. La respuesta fue sencilla “con o sin ti” de U2, ahora quedaba completar los datos en un sobre y enviarlas por correo o mejor aun llevarlas personalmente a la radio…

Así fue como las amigas salieron del trabajo y decidieron llevar todas las cartas a la radio y al fin conocer también al intrigante locutor que las tenia cautivadas con su voz y sus comentarios inteligentes durante dos horas cada día y a Violeta algunas horas más…

Ambas retocaron su maquillage, sus peinados y por si esto fuera poco reforzaron el perfume y pronunciaron sus escotes. Solo unas cuadras las separaban de la radio por esa razón casi sin darse cuenta llegaron al lugar y mas allá de que ambas tenían mariposas en el estomago provocadas por la ansiedad y la curiosidad Violeta tuvo que respirar profundo para evitar temblar al entrar al lugar. Fueron atendidas por un muchacho que pronto flecho a Andy, lo único que no compartía con su amiga, era el gusto por los hombres.

Fueron invitadas a pasar y debido a la insistencia de las muchachitas, pudieron pasar hasta el estudio donde se encontraba el enigmático Juan hablando de la posible visita de Erasure al país para el mes de septiembre.

Violeta no podía creer que ese hombre era todo lo que sus fantasías habían ideado, varonil con un porte seguro de apariencia recia pero no hostil, morocho de ojos intensos, de cabello prolijo, un metro noventa y cuerpo marcado por los ejercicios que le gustaba practicar a diario al salir de la radio. La mirada de la joven mujer se clavo en este hombre que provocaba en ella sensaciones extrañas casi desconocidas hasta ese momento. Juan que estaba muy ocupado en su labor, no reparo ni un instante en Violeta, provocando una desilusión comparable con el abandono del primer amor.

Asi fue como luego de dejar las cartas emprendieron camino a casa, quedaba un poco más de una hora de viaje para llegar a sus hogares, Andy que había quedado impactada con el muchacho que hacía de operador en la emisora no dejaba de hablar de la invitación a salir que este le había hecho, en cambio Violeta sentía que algo de la magia diaria se había terminado, el protagonista de su novela radial no había reparado en ella y con eso la fantasía con aquel misterioso hombre había finalizado.

Andy comenzó un romance con el operador de la 105.3 y eso hacía que cada tanto Violeta la acompañara a la radio y en vano mirara y suspirada por Juan que nunca cambio la actitud distante hacia ella, aunque esto solo sería una postura.

Así pasaron los días y el romance platónico que la cabecita de Violeta había ideado se esfumaba lentamente. De repente algo cambio…

Era un día mas, un jueves de esos que solo se diferenciaban del resto porque era día de facultad .De repente un llamado de la portería le anunciaba a Violeta que alguien la buscaba, y aunque ella aun no lo sabía el comienzo del amor la esperaba en el palier de su trabajo.

Controlando la ansiedad la muchacha bajo presurosa y allí estaba el galante caballero que había llegado a rescatarla de su abrumadora vida rutinaria. Juan la esperaba con un pequeño ramo de flores, había logrado salir un rato antes de la radio para poder estar en el estudio contable antes de que Violeta se retirara.

La muchacha no podía salir de su asombro que se había mezclado con una exultante alegría que trataba de disimular para demostrar aun su enorme interés y las ganas reprimidas de besarlo apasionadamante. Lo primero que pensó es que en realidad venia en busca de Andy y que las flores se las había el operador de la radio para reparar una pelea…pero para su sorpresa Juan le sonrió y le dijo que venía a buscarla ella para tomar un café!

Violeta le pidió que la esperara y guardando sus cosas en la cartera le conto como pudo a su amiga que el hombre de sus sueños estaba esperándola para salir, mientras se miraba al espejo y trataba de arreglarse el cabello su amiga el confirmaba que ella lo sabía porque había sido cómplice de esta sorpresa. Despidiéndose de su amiga y pidiéndole el deseo de buena suerte se retiro Violeta al encuentro de Juan, su Juan…

Ambos estaban ansiosos, y deseosos de llegar algún bar cualquiera, donde poder sentarse y tal vez relajarse para disfrutar de un café y una charla. Violeta que asa altura de la situación sabía que no era la única nerviosa fue la que comenzó con las preguntas. La más importante de las respuestas es la que dejo completamente enamorada a la joven, la que le confirmaba que este hombre de porte duro y mirada intensa había muerto por ella desde el primer día que la vio, aquella tarde en la radio dejando cartas para un concurso.

Por más que lo intentaba Violeta no podía hablar con serenidad, este hombre de tan solo 33 años tenía la experiencia suficiente para que la muchacha se sintiera embriagada por cada palabra, por cada gesto Hablaron mucho cada uno de su vida, él hombre tenía una vida más complicada que la joven que tan solo tenía 20 años. Juan estaba casado y con 2 hijas, y aunque el matrimonio tenía grandes problemas aun no estaban separados. Eso no era un impedimento para la muchacha que ya había caído en la redes de seducción de Juan. Ella le conto que aun vivía con sus padres, que no verían con buenos ojos esta relación, y que además de trabajar estudiaba abogacía. Él la miraba atrapado por su frescura y por esa belleza propia de la juventud. Así pasaron las horas y la pasión se hizo esperar…

Con los días las ganas y el deseo fue creciendo, por algunos días la única compañía para Violeta fue la voz de Juan que aunque no la nombraba, ella sabía que sus palabras le susurraban al oído todo lo que deseaba escuchar.

El día de un nuevo encuentro llego, y si bien ambos sabían y querían que la pasión los encontrara a ambos exhaustos en la misma cama, prefirieron acordar una cita inocente en un cine. Pero la película podía esperar, el amor no…

Como si un huracán los hubiera arrastrado, llegaron a un lugar donde la intimidad se apodero de sus cuerpos, sus mentes y de sus almas. Él tenía la experiencia, ella las ganas de aprender del placer nuevo. Así el juego erótico y la pasión duraron toda una noche.

Esta relación creció en amor, pero también en complicaciones. Había mucha gente en contra, los padres de Violeta no estaba de acuerdo dado la diferencia de edad y de formas de vida. Por otro lado la relación de Juan con su mujer habría grietas que no podrían cerrarse sobre todo entre él y sus hijas.

Trataron de ser indiferentes al mundo, dejaron que el amor creciera y el sexo se transformara en su alimento. Pero los reclamos también comenzaron a crecer, las dudas, los reproches y los celos. La situación comenzó a ser dolorosa sobre todo para Violeta que debía aceptar la vida llena de complicaciones que Juan quería compartir con ella.

Así llego la primera separación que duraría algo así como 6 meses, por el bien de ambos...al menos eso creyeron.La verdad es que ninguno de los dos podía vivir sin el otro, Violeta ya no quería escuchar a solas la radio y el locutor de la 105.3 había decidido dejar de comunicar su amor atreves de alguna melodía y jugarse porque lo que él entendía era la mujer de su vida.

La relación duro varios años, entre los vaivenes de la pasión y las mentiras que intentaban ocultar los inconvenientes que Juan tenia para poder llevarla adelante, su ex mujer, para ese entonces y sus hijas habían decidido no darle tregua llenándolo de reclamos y desprecio. Para la joven tampoco era sencillo lidiar con los reproches de sus padres que desde un comienzo no estaban de acuerdo con esta relación.

Junto con las complicaciones que Violeta ya conocía, se sumo la del crecimiento profesional del joven locutor que fue convocado para hacer cosas más importantes aun, algunos de estos trabajos más destacados implicaban que viajara por el mundo. Aunque se intento no se logro proteger al amor, y por esa razón la separación definitiva apareció y una relación de algunos años de amor y loca pasión terminaba con un -ADIOS!

Muchas fueron las lagrimas, muchos los intentos por llamar pero la decisión estaba tomada y ambos sabían que separados se harían menos daño. Cada vez que sonaba “con o sin ti” de U2 ambos sabían que el tema sonaba para ellos.

Con el recuerdo el gran amor latente, ambos siguieron por sus caminos. Juan convirtiéndose en un locutor muy famoso con algunas intervenciones televisivas y la joven Violeta siguió la facultad se recibió de abogada y en busca de un nuevo amor, encontró una familia. Ella nunca oculto a quien compartía su vida, que este hombre presente en muchos programas de televisión había sido su gran amor.

Un día camino a su trabajo Violeta que ya se había transformado en una mujer madura de 35 años fue sorprendida por un hombre que lucia unas incipientes canas y vestía con el mismo buen gusto que 10 años atrás, estaba algo demacrado como cansado pensó ella. Tomaron un café charlaron de la vida, la mujer que estaba casada mostro fotos de su hermosa hija y a pesar de que la charla quería tomar el rumbo de la amistad, se filtraron los recuerdos, las preguntas, las suposiciones. Él conto mucho de su vida laboral y poco de su vida personal como tratando de ocultarle y tal vez así protegerla del dolor de una muerte anunciada. El café se termino y una vez más llego la despedida que esta vez llevaba consigo la nostalgia y el cariño de un amor que no fue.

Juan padecía una enfermedad terminal y Violeta se entero por una revista de actualidad, ella lloro a sola y más allá que su corazón quería acompañarlo sabía que lo mejor era quedarse en su casa con la familia que había deseado tanto formar.

Algunos meses pasaron dese aquel encuentro, cuando se conoció la dolorosa noticia del fallecimiento de un famoso locutor y dicho por sus amigos una excelente persona. Varios días pasaron hasta que Violeta pudo asumir esta dura realidad, la partida de un ser que había sido muy importante en su vida. A la distancia lo despidió, y en silencio y de a tirones procuro sacarlo de su corazón.

Un día sin imaginarlo Violeta recibiría un mail de unas de las hijas de Juan con un título que decía, “esto debes tenerlo vos”…era un reenvió desde la casilla de correo de Juan que comenzaba con un –No puedo creer que hoy te encontré y las emociones que pudiste mover en mí, me di cuenta la mujer que deje ir….era un mail incompleto, que sin duda Juan no se animo a terminar. Que hubiera pasado si lo hacía? Esa duda acompañaría siempre a la mujer que aun hoy cuando escucha “con o sin ti” de U2 sabe que ese hombre que le abrió los ojos al amor, la escucha con ella.

Pero la pregunta de que hubiera hecho ella si recibía ese correo confesándole su amor?, esa no se animo a formulársela nunca.

BAJO UN ENCANTAMIENTO CELTA

Juana era una mujer de unos 30 años de un porte interesante, de sensual andar, carácter fuerte, extrovertida y bastante arriesgada, aunque en una etapa de su vida se sintió insegura y en algunos momentos casi desbordados por la ansiedad de la espera y el vacío existencial.
Así fue como compro en cuotas una computadora y llevada por la curiosidad y la desesperación comenzó a explorar el extraño mundo del chat y las páginas de citas por internet.
Al principio todo era novedad y hasta divertido, llegaba de su trabajo que por cierto era monoto, aburrido y muy mal pago a refugiarse en el espacio cibernético que le permitía liberarse, usar su imaginación jugar a la mujer fatal que en ese momento no sentía ser.
Hablo con gente interesante, con gente delirante. En las páginas de citas vio fotos de hombres que parecían modelos y créanme mas de uno solo podría haber modelado zapatos ortopédicos.
Hubo charlas calientes, ahí Juana conoció por primera vez el sexo virtual, una situación tan rara como intrigante. Charlas de la vida, algo tan curioso que no se llega a comprender, ¿por que se termina hablando de la adolescencia y la relación con los padres con algún perfecto desconocido?
Cuanta gente sola, pensó Juana y eso la tranquilizo, no era la única que llegaba a su casa y corría a la PC como si de eso dependiera la vida fuera de las responsabilidades de la rutina diaria.
Así fue como no resistió la tentación y comenzó a conocer en persona a los personajes que en las largas noches de aburrimiento la habían acompañado atreves del cyber espacio.
No describiremos todos los encuentros, que podríamos decir que fueron más de 100, se había transformado casi en un vicio la idea de la cita a ciegas, como decía Forest Gump, la vida es una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar… y entre estos bombones algunos estaban más que deliciosos y algunos podríamos decir que no eran aptos para el consumo humano…
Pero nos vamos a detener en la cita numero cincuenta: Ivo, un hombre interesante además de bello, con porte varonil, a sus 30 tenía la sensualidad de un hombre joven y la experiencia de alguien que parecía haber vivido a pleno cada uno de sus años.
Habían estado chateando algunas semanas y parecía haber entre ellos una conexión especial. Ambos morían de ganas por conocerse, pero la cita se dilato, tal vez deberían haber hecho caso a los avisos del destino, a veces los obstáculos no son más que señales que nos negamos a ver como tales…
Ivo era un hombre poco común, tocaba la gaita, le gustaba mucho la música celta. Juana no conocía hasta el momento, ni la música ni la cultura Celta, pero comenzó a buscar datos sobre el tema , como para estar más cerca de algún modo a este hombre misterioso que había atrapado su interés y tenia cautivo su pensamiento, como si un encantamiento la hubiera tomado por sorpresa y no la dejara escapar….
El día del encuentro llego, Juana pasó horas perdida en su guardarropa, buscando el atuendo adecuando para por fin darse el abrazo que ambos se habían prometido.
Eligió un vestuario atrevido de falda ceñida y botas de caña alta y taco fino, una blusa que dejaba insinuar sus formas. Arregló su cabello largo y rubio con mucho cuidado dejándolo suelto, lo que completaba junto al perfume dulce de flores blancas una imagen de mujer sensual, difícil de resistir.
A la hora señalada, se encontraron en la puerta de un bar irlandés. ella llevaba a cuesta la ansiedad de este encuentro único mezclada con la decepción de tantas citas llenas de expectativas, pero vacías de buenos resultados.
Ivo llego y transformo la ansiedad de Juana en la necesidad imperiosa de abrazarlo, lucia varonil, una mezcla de sobriedad y embriagadora masculinidad. Tenía el cabello oscuro y brillante con un corte poco definido que aportaba a su imagen un pequeño toque despreocupado que lo hacía más interesante aun.
Tenía un cuerpo fuerte y algunas marcas de haber jugado al rugby por muchos años. Los brazos firmes y musculosos se hicieron sentir cuando se abrazaron.
El encuentro fue definido por un prolongado abrazo que hizo sentir la liberación de la pasión que había estado reprimida detrás de un monitor.
Así fue como comenzó este primer encuentro, entraron al bar y junto a unos tragos disfrutaron de la música celta que un grupo de gaiteros nacionales estaban tocando. Hablaron mucho, y cerca para poder verse, sus bocas todo el tiempo sintieron la necesidad de ser el centro de atención y no simples mensajeras.
Esa noche termino con Ivo y Juana durmiendo cada uno en su cama, el deseo se hizo esperar, la mujer vivía en otra localidad y aun no se sentía preparada para quedarse hasta el amanecer de un nuevo día con un hombre casi desconocido.
Ambos apagaron la pasión con un trago mas y se despidieron, con la única consigna que cada uno enviara un mail solo si quería que aquel encuentro se repitiera.
Juana tenía que hacer un viaje de más de una hora para poder llegar a su casa, pero tener en el pensamiento aquel encuentro hizo que llegar fuera más rápido de lo habitual, tenía mucho que pensar y lo más urgente era como hacer para no llegar y escribir de manera urgente un mail diciendo ¡quiero volver a verte!.
Ivo vivía a unas cuadras del lugar y envuelto entre las ganas y la incertidumbre de si escribía un mail o esperaba que esta mujer interesante lo sorprendiera con un –¡quiero volver a verte! -no lograba dormirse, asi que prefirió rendirse y frente a la pc, comenzó a redactar con lujo y detalles todo lo que aquel encuentro le había provocado. Usando de fondo algo de música celta, busco que Juana sintiera las mismas ganas que el de repetir el encuentro, esta vez con desayuno para dos en la misma cama.

Juana se sentía poderosamente atraída por este hombre, pero aun así había algo de él que la asustaba, de todos modos decidió arriesgarse y no quedarse con una impresión que tranquilamente se podría tratar de un miedo a enfrentar algo nuevo y que a simple vista le gustaba y mucho. Así fue como al llegar a su casa dejo todo y sin importar que fueran las tres de la madrugada encendió la PC y busco casi con desesperación un mail que la convenciera que esta química que sintió por Ivo era mutua. Y ahí estaba leyendo casi sin parpadear el mail que tenía como titulo "ME GUSTAS". El mail era solo la confirmación de algo que sin dudas se había respirado en aquel bar irlandés.
Se acordó un nuevo encuentro, este solo se espacio del primero por 3 días, donde no faltaron los mails que iban preparando el terreno y calentando las ganas.
Esta vez la cita era más intima, directamente en la casa de Ivo, Juana que trabajaba cerca de allí, saldría y se iría para comenzar una velada llena de sensaciones placenteras y casi adictivas para ambos. El encuentro se acordó para las nueve pm, y para ser sinceros se hizo eterno el día. Juana sabía que debía conservarse esplendida aun luego de trabajar ocho horas. Ivo por su parte repasaba cada rincón, revisaba minuciosamente cada detalle, para hacer de aquella cita, un encuentro romántico y lleno de erotismo.
El reloj dio las nueve y Juana respiro profundo para manejar su ansiedad y toco el timbre número dos de unos interesantes departamentos, en unos instantes Ivo se hizo presente con una sonrisa amable y una cálida bienvenida. Entraron y en ese momento Juana quedo impactada por el lugar, el departamento no era muy grande, pero tenía las luces tenues y decoración con estilo oriental, que terminaba de definir que estaba ante un hombre de gustos poco comunes, con un toque de exótica exquisitez no muy vista por ella.
De fondo se escuchaba una melodía celta casi imnoptica, Juana había llevado un aceite para hacerle masajes a este hombre que la llenaba de deseos. Así fue como luego de unos aperitivos y unos tragos, Ivo pidió los masajes que tanto había esperado. Se quito la camisa y permaneció inmóvil en una silla de patas largas, a la espera ansiosa de las manos que junto con el aceite recorrerían agiles su espalda. Así fue como Juana dejo caer aceite en la piel de Ivo y comenzó a mover sus manos y al ritmo de la música fue deslizándose por la espalda y el cuello, hasta que de repente él la detuvo y mirándola a los ojos le dijo –me gustas demasiado -fue de ese modo como los masajes pasaron a ser caricias con un alto contenido erótico que terminaron en un encuentro sexual explosivo.
Por la mañana el desayuno en la cama ponía la frutilla en la torta de este encuentro…y la historia podría haber terminado allí. Pero no fue así, siguieron hablándose, deseándose y lastimandose.
La relación se transformo en un dulce tormento, aparecieron las mentiras, y durante casi ocho meses Ivo parecía gozar no solo con los encuentros sexuales, si no con una especie de juego macabro, donde Juana a sabiendas de que él se divertía no podía cortar definitivamente con esta historia. El dolor de la decepción ocupaba un lugar protagónico, había plantones, mentiras, desprecio y sexo.
Esta mujer comenzó a desesperar, sus amigos no podían creer como no le era posible escapar de las ataduras del deseo, que para ese entonces era lo único la unía aquel hombre que la había emborrachado de exóticos gustos, que Juana ya había hecho propios. Cada vez que ella tomaba valor y se alejaba, ahí estaba él para mentirle otra vez.
Un día harta de todos estos maltratos innecesarios, la mujer desapareció y este hombre perverso no pudo disfrutarla más.
ESTE PODRIA SER EL FINAL, PERO NO LO FUE… PARA QUIENES DICEN QUE LA VENGANZA ES UN PLATO DE SOPA QUE SE TOMA FRIA… YO LES DIRIA SI LES LLEGA FRIA, UN TOQUE DE MICROONDAS… ¡Y A DISFRUTAR!

Habían pasado casi dos años desde que Juana había experimentado, lo que ella misma llamaba –su costado masoquista -Nada más se supo de Ivo y lejos estaba en ella querer saber algo.
Juana había planificado sus vacaciones minuciosamente y durante casi 2 años, para al fin conocer España. Viajó por varias ciudades, conoció mucha gente y sobre todo muchos hombres. Llevada por su nuevo gusto, el de la música Celta, viajo a Galicia lugar donde podría disfrutar de buenos grupos de gaiteros.
Estaba ella finalizando su estadía en la ciudad de Orense, cuando conectada al MSN, aperecio como por arte de magia, NEGRA… Ivo que haciéndose el simpático comenzó a conversar sobre la vida de Juana, ella casi indiferente le conto de sus vacaciones en España y particularmente su paso por la ciudad de Orense de donde era oriundo Carlos Nuñez, un gran gaitero y a quien Ivo admiraba.
Casi como si no hubiera sucedido nada entre ellos, el le pidió si por favor le compraba una gaita en esta ciudad, excitado por la posibilidad de que el mismo taller que su gaitero favorito, le hiciera una a él.
Juana lo pensó, y casi cae en la trampa, pero a veces para evitar tropezar con la misma piedra no es necesario esquivarla, entonces lo convenció de que si podría cómprasela pero él debía antes girar una suma de dinero.
El muchacho dudo, eran 500 dolares, pero era el sueño de su vida y el precio estaba muy bien. Así fue como accedió y completando algunos datos giro el dinero acordado, solo debía esperar algunos días y tendría a la mujer que había disfrutado y martirizado, trayéndole de España una gaita.
Juana recibió en Orense el dinero y tal cual lo recibió ¡lo gasto!: perfumes, la liquidación de temporada y todos los regalos que no había podido comprar por razones monetarias, fueron adquiridos con el dinero que la mujer considero un resarcimiento moral, por el tiempo que sufrió diferentes desplantes por parte de este amante de las gaitas y de las mujeres que creía dominar.
Una semana después Juana volvía a su país feliz y relajada por sus vacaciones, cargada de regalos y sin ninguna gaita. La verdad que ella podría haber desaparecido y esperar que Ivo se cansara de buscarla, ¿¡pero porque privarse del placer de mirarlo a los ojos y decirle no te traje nada!?.
Era día lunes cuando descansada de su viaje Juana decidió llamar a Ivo y citarlo en un bar céntrico cerca de su trabajo para la entrega de una venganza, disfrazada de gaita gallega.
El hombre confiado que esta mujer había viajado incomoda con una gaita unos diez mil kilómetros, muy entusiasmado asistió a la cita, puntual como nunca.
Juana se aseguro de llegar unos minutos más tarde y presentarse esplendida como nunca, estaba vestida para matar, perfumada para encantar y dispuesta a disfrutar. Solo llevaba una pequeña cartera, en la cual no podría haber entrado una gaita, ni siquiera hecha añicos. Entro con una sonrisa y dirigió la mirada hacia la mesa de Ivo y pudo apreciar como su rostro se iba desencajando al ver que la mujer entraba al bar tal solo con una pequeña cartera.
-¡hola! ¿Como estas, tanto tiempo? –dijo Juana
-bien, ¿y vos? –respondió con voz temblorosa Ivo
-¡muy, pero muy bien!, lástima que algo apurada-
-perfecto no te hago perder tiempo… ¿mi gaita?
-¿gaita? ¿Que gaita?
El aire se lleno de una tensión y en los ojos e Ivo se traslucía la furia, mientras que Juana casi burlona, nunca borro la sonrisa de su cara
-¡no es graciosos! – dijo Ivo subiendo el tono
-¡para mí lo es! -se acerco a unos centímetros del rostros de Ivo
-¿me estafaste? Si me robaste 500 u$s ¡ES UN DELITO!-
-vos también me estafaste moralmente y como no está penado por la ley, gente como vos decide lastimar a alguien solo porque si, esperando que nada pase-
-¡te podría denunciar!-decía Ivo parado casi en postura amenazante.
-no tenes ninguna prueba, así que te recomiendo no hagas el ridículo, sentate y aprende la lección que solo costo 500 u$s.
El hombre balbuceaba algunas palabrotas, mientras que Juana con el último gesto de superioridad en esta situación, le decía
-un ultimo consejo y este es gratis… no juegues con los sentimientos de las personas, nunca se sabe cuando te podes encontrar con una” hierve conejos” *(frase de mi amigo Juanjo)
Y así fue como Juana que ya había casi olvidado a este hombre, pudo tenerlo frente a frente haciéndolo sentir un verdadero idiota, sin olvidar como disfruto de los perfumes y demás cosas que pudo comprar con su donación desinteresada…

Fin
*de una escena de la película Atracción Fatal.






















DE PRINCIPIO A FIN EN MADRID

Que me contestarías si te pregunto ¿crees que el amor mas intenso puede nacer y morir en la misma noche?

Matilda: Mujer joven, de nacionalidad Argentina, que transitando la crisis de los 30 comienza a chatear. Buscando en el ordenador algo de fantasía, conoce a José Manuel: Andaluz de personalidad chispeante, grandes ojos oscuros y sonrisa plena; amante de la historia Argentina y mucho más de sus mujeres, sobre todo si estas eran rubias y Matilda cumplía con todos los requisitos.
Tras su primer encuentro físico fue evidente el surgimiento de un interés que se mantuvo quieto de común acuerdo bajo el titulo de amistad. La situación luego de la partida de José, se tradujo en mails diarios, encomiendas y llamados telefónicos… La fantasía se alimentó de anécdotas, risas y palabras bonitas; a la distancia resulto más fácil sostener aquello disfrazado de amistad.
Pasó un año sin que Matilde lograra conciliar su vida con su trabajo y menos con el amor, lo que
concluyó en la idea de viajar a España, con la finalidad de encontrar algo… no tenía en claro que cosa buscaba, ni que era lo que necesitaba desesperadamente encontrar, pero sí estaba claro que debía cambiar de rumbo y el recuerdo del Andaluz la incentivaba.
En pocos días el viaje estaba decidido y José Manuel desde el viejo mundo la ayudaría. Sería su referente, pero había un inconveniente: no podía alojarla en su hogar por falta de espacio.
Matilda absolutamente decidida y sin dejar que los contratiempos la amedrenten buscó por Internet hospedajes intentando que no masacraran su débil economía. Por fin encontró lugar en la casa de unos abuelos que vivían solos y rentaba habitaciones en la ciudad de Calatorao un pueblo pequeño, tranquilo, casi silencioso a unos kilómetros de la famosa Zaragoza. La pareja no tenía hijas mujeres por lo que Matilde sería muy bien recibida.
Estando todo encaminado: pasajes, maleta, despedida de amigos. La situación parecía estar en absoluto orden y control. José Manuel la buscaría en Madrid y pasarían allí el fin de semana juntos.
Habían planeado durante un largo año el rencuentro y tenían suficientes planes como para llenar una agenda completa.
Días antes de su partida hacia Europa, Matilda recibió un mail de un hombre llamado casualmente José Manuel. Dicho texto explicaba que era el hijo menor del matrimonio que le daría alojamiento en Calatorao. Continuaba con un relato de su vida personal: Se estaba divorciando y volvía a casa de sus padres. Lo cual preocupó un poco a la chica quien por un segundo pensó que debería suspender todo, pero la carta concluyó diciendo que lejos estaba de ser un problema su estadía en “SU CASA”, ya que había lugar para ambos.
Matilda no entendía a que quería referirse exactamente aquel hombre que le era absolutamente extraño, aún así el mail le pareció agradable, un tanto amistoso y en las condiciones de su soledad actual no le venia mal conocer a la persona con la que iría a convivir en un país extraño. Por alguna razón, decidió ocultar la existencia de José el Maño (hijo de la pareja que la hospedaría) a su amigo el Andaluz y viceversa. Tal vez porque no creía que fuese necesario dar explicaciones a su amigo, ya que en definitiva él no tenía lugar para hospedarla, o simplemente porque aquellas personas no la conocían todavía y no quería dar una impresión equivocada.
Matilda no quería crear algún tipo de duda en cuanto a que su trato cordial hacia El Maño, era sólo por conveniencia, porque más allá que con el Andaluz solamante la unía una amistad, no queria que la aparición de este desconocido lo hiciera pensar que la intención de quedarse en España era a cualquier precio y con cualquiera. Tampoco le habría contado a Jose el maño de que alguien le haría compania en Madrid hasta que viajara a Calatorao.

EL VIAJE
Jueves, febrero y caluroso, Matilde salía de Ezeiza con destino a Barajas. Sola…mas con su ansiedad a cuesta. Tremenda expectativa llevaba junto a sus maletas
Sentada al lado de un excéntrico paleontólogo Aleman, su viaje en clase turista se transformó en una travesía bizarra desde el tercer mundo al primero y diez largas horas de insomnio separaron un país de otro.


LA LLEGADA
Luego de aventurarse por las calles de Madrid, porque no había hecho reserva alguna… Y si eso fuera poco en la ciudad se llevaba a cabo una feria por lo cual casi todos los lugares ya estaban ocupados.
Arrastrando su maleta por callecitas empinadas encontró un hostal. Tenía una habitación con dos camas separadas, ideal para pasar la noche con el Andaluz, quien llegarían horas mas tarde a Madrid montado en el Ave a la estación de Atocha, donde Matilda con su mejor sonrisa lo estaria esperando.

EL ENCUENTRO
El momento llegó y los amigos por fin se encontraron en el anden numero dos de la estación.
No supieron que hacer, si correr y abrazarse, si darse un beso que durara una eternidad…o simplemente saludarse como dos amigos que se conocían de toda la vida y que hacía sólo un rato que no se veían, esta última fue la opción.
Caminando hacia el alojamiento hablaron mucho, embriagados por el acento de sus palabras comenzaron casi sin darse cuenta a desnudar el alma, prólogo de lo que llegaría después.
Al llegar al hostal, algo retirado del centro madrileño, Matilda pudo ver en la expresión de Jose que una habitación con dos camas pequeñas no era lo que tenía en mente, pero no se quejó.
Mientras acomodaban sus cosas, no dejaban de sentir de lo extraño que era estar por fin juntos y hablaron largamente de las cosas que harian desde ese viernes y hasta el domingo próximo, cuando cada uno siguiera su camino.
Ambos se comunicaron con sus respectivas familias trasladando su entusiasmo por estar juntos de nuevo. José describió a su amiga como una mujer interesante de una belleza armoniosa, una mujer que no pasaba desapercibida y logro ruborizarla, también informó a sus padres la intención de que Matilda en un breve tiempo viajase a Sevilla para conocerlos.
Por la tarde caminaron por la Gran Vía y la noche madrileña les llegó con aire hechizado y el cielo desnudo tuvo para aquellos amigos todas y cada una de las estrellas.
Cenaron comida rapida, no fuera cosa que la cena les quitara tiempo.
Matilda quería ir de copas y hacía un bar marcharon. De los tantos los bares de Madrid eligieron ese: pequeño, íntimo con luz complice donde junto con el vino llegarían las confesiones.
José la miraba casi sin poder pestañar. Matilde acomodaba su cabello rubio y ponía brillo en sus labios, que producto del vino se movían lentos, sensuales.
Dios sabe porque Matilda decidió llamar al Maño justo en ese momento, tal vez pensó que mejor sería hacerlo antes de que el vino no le permitiese marcar el numero y era cierto que necesitaba avisarle de su llegada a España y que el domingo iría a Zaragoza, lugar donde se encontrarían para seguir viaje a Calatorao, la residencia de sus padres. Sin darse cuenta y llevada por la verborragia que genera la ingesta de alcohol le dijo al Maño en que hostal se hospedaba, generando en él una falsa idea de que estaba sola y paseando por las calles de Madrid. Matilde no aclaró la situación y la conversación terminó con un amable –bueno maja, nos vemos el domingo, avisame en cuanto sales de Madrid y por favor cuídate – Nada en aquella frase daba a entender que algo contrario a ello pasaría.
Así fue como la muchacha tranquila de haber confirmado que estaba todo en orden, decidió seguir disfrutando de la noche, el vino y su amigo Andaluz.

Avanzada la noche y los tragos comenzaron las palabras bonitas, los verdaderos sentimientos. Sin darse cuenta las primeras caricias dejaron la timidez y fluyeron lentamente como reconociendo el terreno que durante tanto tiempo se habia deseado.
La noche siguió con algo de marcha en un pequeño reducto donde la musica latina hacia entrar en calor a todos los que escapando del frio ingresaban para poner el cuerpo en movimiento.
“Los Amigos” comenzaron a bailar y la proximidad de sus cuerpos les hizo olvidar el discurso de amistad que durante un año tuvo presa a la pasion que sin duda existia entre ellos.
Todo comenzó con un beso provocador de él en el cuello de ella, acompañado de un comentario susurrado al oído –Aún estoy esperando que me abraces -
Matilda dejó atrás sus dudas y se aferró fuertemente a José devolviéndole el comentario -no pensaras dejarme sólo con este beso -
En ese momento apareció el primero de los besos apasionados, escapó de sus bocas desesperado empujado por sentimientos retenidos durante demasiado tiempo. El lugar parecía haberse vaciado, sólo ellos importaban. No dejaron de besarse, de mirarse mientras “Tu Calorro” del grupo español Estopa se transformaba en su banda de sonido, canción que quedó grabada en Matilda y pasó a ser la favorita… hasta el punto de llorar al escucharla.
Entre besos y caricias las calles de Madrid se hicieron largas, eternas…El hostal parecia quedar en la otra punta de la cuidad, aunque solo estaba a unas 5 calles de distancia, donde podríamos afirmar naciera un romance feroz, contenido y autentico… pero fugaz, aunque los amantes aún no lo sabian.
Tan pronto como llegaron el conserje intuyó lo apresurado de la situación o tal vez el calor tambien a él lo invadió y con una sonrisa entregó las llaves -Procurare que nadie los moleste- dijo. José respondió, con una sonrisa y un simple –Gracias -
Así fue como la urgencia del deseo se hizo dueña de la noche y en la habitación no habia lugar más que para toda la sensualidad, el sexo y el amor que estos 2 amantes guardaron por mucho tiempo y a la una de la madrugada se detuvo el reloj. El tiempo complice quería que aquella noche durara para siempre.
Presurosas las manos quitaron la ropa, como si estas lastimaran… las palabras se hicieron confusas
Y sus cuerpos bailaron la mas erotica y embriagadora danza, la de los amantes.
Matilda nunca habia sentido tanto amor, nunca había estado enamorada.
Cuando el torbellino de deseo pasó, los amantes exhaustos solamente tuvieron las fuerzas para un beso sostenido y luego acomodarse acurrucados, tomados de las manos y con las piernas cruzadas, sin poder moverse, como si realmente no hubiera intencion de separse.

Todo parecía una historia de amor. A diez mil kilómetros Matilda habia encontrado su destino

De repente sonó el telefono de la habitación, casi sin poder entender que ocurria, la muchacha que estaba mas proxima atendió. Era la voz del conserje temblorosa que le pedia a Matilda que no hubiese allí ningún lio. Sin entender nada le pidió que se tranquilizara y le explicara que sucedia, eran las siete de la mañana y el corazón de Matilda latía muy fuerte. El conserje le explicó que un hombre de nombre José la buscaba, diciendo que venía a buscar a su “futura esposa” recién llegada de Argentina.
Matilda dio un salto y salió de la cama.
El Andaluz se despertó sobresaltado y no podia entender que hacia la mujer con la que habia hecho el amor hacia unos instates, vistiendose de forma apresurada en plena madrugada.
Casi sin poder darle explicaciones le pidió suplicante que la esperase, que saldría un instante, que se quedara alli en la habitación y sin esperar respuestas salió rápidamente.
Ahí estaba El Maño… parado con un pequeño ramo de flores. La cara del conserje era una mezcla de incertidumbre y miedo.
Matilda le preguntó ¿qué hacía? ¿Por qué había ido a buscarla? Varias preguntas en una sola, conteniendo el espanto y la furia a duras penas, su voz sonó a enojo irremediablemente.
El hombre que ancioso habia ido a buscarla desde Calatorao, solo le dió un abrazo y le dijo -tenía unas ganas locas de estar contigo -
El conserje miraba detenidamente, absorto por la escena bizarra, de un hombre que habia viajado varios kilometros en la madrugada, para buscar a una mujer desconocida que dormina placidamente con otro hombre.
Matilda estaba aturdida, diez mil kilometros de viaje, varias horas de tragos y baile en Madrid, amor intenso con un hombre al que parecía conocer de toda una vida, pero sólo lo habia visto una vez y como si todo eso fuera poco, otro desconocido que decia ser su futuro esposo esperandola con flores en el hostal.
Le pidió un instante a José el maño y volvió a la habitación, donde el andaluz estaba a medio vestir y a punto de salir. Matilda no sabia por donde empezar a explicar, muchas ideas se le venian a la cabeza, pero ninguna conseguia salir en forma ordenada para poder contar porque se debía ir con un hombre al cual no conocia y del cual no le había hablado nunca.
Con mucho esfuerzo, pero casi en vano le contó a su amor andaluz, como José, el maño, había aparecido en esta historia y que sólo por conveniencia ella debía irse con él, dado que era el unico lugar donde se podía hospedar. Matilda había viajado a España solo con una maleta y unos pocos dolares que a duras penas había podido ahorrar.
José trató de entender, pero no dejaba de cuestionar porque le había ocultado, esta mujer a la que tantas ganas tenia de amar, que se iría a vivir con otro hombre momentaneamente… ya que la posibilidad de ir a vivir a Sevilla estaba en los planes, pero por un tema de espacio no podía ser inmediatamete, en unos meses su hermana se iría a vivir con el novio y ese lugar podía ser ocupado por Matilda. Tragando orgullo prefirió entender y creer esta historia contada de forma apresurada y sin muchos detalles. Pidió salir y hablar con ese hombre. Matilda se negó y pidió que por favor se quedara de la habitación, ella temía que si Jose el maño, se enteraba de toda la situación se enojase y no quisiera llevarla a casa de sus padres en Calatorao.
Mientras ella guardaba el resto de las cosas en su maleta, El Andaluz no terminada de entender esta negativa de que ambos hombres hablaran, de una situación que seria pasajera, que su mujer se hospedara temporariamente en casa de sus padres. La historia no le cuadraba y antes de discutir decidió no preguntar más, el que había estado solo momentáneamente con Matilda había sido él y no el hombre que esperaba en la sala del hostal.
Mirando hacia la pared decidió tragar sus lagrimas y limitarse a decirle a esta mujer a la que había incluido en su vida desde hacía más de un año, que se apresurara y no hiciera esperar al caballero que había llegado a rescatarla.
Matilda entendió en ese momento que toda la explicación había sido poca, que ese hombre al que había amado intensamente una noche fría en Madrid, el argumento del miedo a perder el lugar donde quedarse no lo había convencido y su nula experiencia sobre el amor no le permitió hacer más…
Cerró la maleta con dificultad, guardó en ella la pena de dejar al andaluz que le había robado el corazón, triste, enmudecido y mirando había la pared. Solo se escucho un adiós y el silencio se apoderó de la habitación.
Un dolor intenso invadió el pecho de Matilda que a arrastraba la maleta por el pasillo hasta el palier, allí Jose el maño la esperaba con una sonrisa y una alegría que ella no podía compartir.
Se alejaron del hostal, mientras el conserje miraba, como si supiera que aquella mujer sufria porque el amor quedaba encerrado en la habitación numero siete.
Salieron y mientras hablaban de cosas que realmente no importaban, al menos no le importaban a Matilda .Cruzaron la calle, ella miro hacia la ventana y pudo ver la silueta de Jose el andaluz que también veía como se alejaba, seguramente preguntándose porque no salió de la habitación y gritó ¡yo te amo quedate conmigo!
Caminaron por unas calles hacia la terminal de ómnibus para tomar alguno que los llevara a Zaragoza. El Maño aunque se esmeraba no lograba captar la atención de la mujer que solo pensaba ¿por qué se había ido del hostal?, ¿por qué no aclaro mejor las cosas?
Cuando llegaron a la terminal, el bus a Zaragoza salía 3 horas mas tarde…mucho tiempo, demasiado. Pensó Matilda y tomó coraje. Con la maleta en la mano, dijo decidida… me voy a buscar al hombre que estaba conmigo en el hostal, un hombre al que no quiero perder.
El maño enojado solo pudo, efecto de la sorpresa, balbucear algunas cosas pocas agradables y ver como esta extraña mujer que en pocas horas había dejado a dos hombres confundidos, correr como podía hacia el alojamiento llamado Veracruz, cargando su maleta y el deseo a cuesta que su Jose aún estuviera allí….
Al llegar cansada casi sin aire, abrió de forma abrupta la puerta del hostal y cuando el conserje la vio llegar agitada, arrastrando la maleta, le dijo que dejara allí todas las cosas y corriera a la estación de Atocha que estaba a unas cuadras. También le comento que el alegre andaluz, se había retirado poco tiempo después que ella y tenía una gran tristeza a cuesta, tal vez por esa razón había decidido no quedarse más que ese instante y volverse a Sevilla.
Matilda agradeció la información y corrió, corrió, juntó aire y fuerzas para poder llegar a tiempo.
Más allá que estaba exhausta, al ver que ya estaba a pasos de la estación hizo un esfuerzo más.
Al llegar busco por los andenes, preguntó de donde partia el Ave hacia el sur, alguien que la vio casi desesperada le grito -¡por el anden numero cinco! -, hacia allí corrió. Pero fue en vano, el tren partia delante de sus ojos y con el la posibilidad de mostrarle a Jose el andaluz que estaba dispuesta a aceptar los desafíos y correr los riesgos que la situación exigiera. Contarle también que a diez mil kilómetros de su hogar había conocido el amor.
Intentó llamarlo al móvil, pero recordó que el mismo había quedado sin batería luego de su llamado a Jose el maño la noche anterior para avisar de su llegada, asi que solo dejó un mensaje que fue mas largo que el tiempo que tenia para grabar, otra vez un mensaje a medias…
Matilda volvió al hostal abatida por tantos episodios confusos en tan poco tiempo. Tan lejos de sus afectos, con nadie que la consolara, que la aconsejara…
Estuvo algún tiempito mas perdida por España donde no pudo encontrar su Destino…Y aunque lo intento, tampoco pudo encontrar el Amor.

…”Y YO ME QUEDO DORMIDO EN UNA CAMA MAS DURA QUE UNA ROCA, SOÑANDO QUE NO TE HAS IDO, SOÑANDO QUE AUN ME TOCAS”* TU CALORRO-ESTOPA

Fin

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Ismael Serrano

Amo tanto,tanto la vida… que de ti me enamore, y de tanto amarte puede que no te ame bien

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